Dar vueltas a lo que alguien te hizo

Hoy hablaremos sobre los inconvenientes de dar vueltas a lo que alguien te hizo. En ocasiones, solemos quedarnos pensando porque una persona se comporta con nosotros de una manera determinada. Es bueno reflexionar sobre lo que nos sucede, pero a veces esto nos puede conducir a una espiral de negatividad.

Es normal que cuando no entiendes el acontecimiento quieras situar y comprender lo que ha pasado. Poder expresar como nos sentimos ante la situación y compartir los motivos es importante para que la otra persona pueda comprendernos y solucionar los problemas e inconvenientes que nos surjan en las relaciones interpersonales en el día a día. Pero no nos quedemos anclados en acontecimientos pasados para poder avanzar en nuestras vidas.

Algunas personas no superan algunas situaciones y se estancan en ellas. El inconveniente de esto es que la persona se quede prisionera de aquello que sucedió.

Dar vueltas a lo que alguien te hizo

Aprende a soltar aquello que te impide avanzar

La decepción con una persona proviene de cómo te tomas el comportamiento que ha tenido contigo. Entendamos que todos tenemos derecho a confundirnos y a equivocarnos. Puede ayudar, comprender que no sabemos las circunstancias del otro, la educación recibida, si ha tenido un mal día… Entendamos que quizás la otra persona lo hace lo mejor que sabe con los recursos con los que cuenta en ese momento. En ocasiones, podemos sentir tristeza, dolor, o decepción por alguna situación. Hay situaciones que es normal que nos produzcan tristeza, sintámosla, aceptemos lo que ha sucedido y dejémoslo estar.

Hablémoslo con la otra persona, comuniquemos como nos sentimos, pero tengamos en cuenta que el comportamiento de la otra persona no depende de nosotros.

¿Esto depende de mí?

Recomiendo hacerse esta pregunta, si le estás dando vueltas a algo que sucedió en el pasado.

En el caso de que la respuesta sea afirmativa, diseña aquellas acciones que puedes poner en marcha y que esté en tus manos llevarlas a cabo. Si la respuesta es no, lo mejor que puedes hacer es soltarlo, dejarlo estar y seguir tu camino.

Pasa a la acción y habla con esa persona para evitar dar vueltas a lo que alguien te hizo

Si necesitas explicaciones de la situación, adelante. Dile que te gustaría hablar sobre ello. Si el otro no quiere, respétalo ya que no puedes obligarle a hablar si prefiere no hacerlo. Si comentáis sobre ello, exprésate de manera asertiva como te hace sentir la situación. Las explicaciones pueden gustarte o no, pero te pueden ayudar a entender a la otra persona y muéstrate respetuoso con su forma de ver las cosas aunque sea diferente a la tuya. La comunicación es buena para poder mejorar la relación entre vosotros y poder entenderos.

Cuando hay algún malentendido es bueno hablarlo cuanto antes para de esta forma evitar que se haga una montaña de un grano de arena.

Aceptemos lo que ha sucedido

A veces las cosas no salen como queremos o los demás no se comportan con nosotros como esperamos. No por darle más vueltas a lo que sucedió se va a cambiar la situación. Lo que ha sucedido es pasado y a veces el buscar comprenderlo y razonarlo todo, nos puede llevar a quedarnos anclados o enganchados a esa persona o acontecimiento.

No hay por qué entenderlo todo. Aceptemos que eso es lo que ha sucedido y sigamos adelante en nuestro día a día disfrutando nuestro cotidiano. Deja de dar vueltas a lo que alguien te hizo y avanza en el desarrollo personal.

Entender las circunstancias de las otras personas

Comprendamos que cada persona tenemos situaciones y formas diferentes de ver las cosas. El comportamiento de una persona puede estar condicionado por ciertos acontecimientos que le hayan podido pasar en su vida. Estos sucesos pueden afectar a los comportamientos que tenga en distintas situaciones.

Por ejemplo, puedes pensar que una persona no te ha dirigido la palabra en una fiesta y piensas que estaba molesta contigo. En cambio, la explicación es que es una persona tímida y se sentía cohibida por haber demasiada gente. Recuerda que la timidez tiene dos caras y es bueno aprender a gestionarla.

Otro ejemplo, puede ser una persona que ha discutido con su pareja. Al final, por ese problema no pudo concentrarse con sus amigos al realizar una actividad en equipo. Esto conllevó a que un amigo se enfadara con él y le dio vueltas a lo que esa persona le hizo. En principio no era nada con él, simplemente se vio afectado por el comportamiento de un ser querido. Por cierto, mira mis consejos para conectar con tu pareja.

Los procesos de coaching pueden ayudarte a gestionar tus emociones y visualizar que cosas están en tus manos y cuales en las de otros individuos para poder mejorar aquellos aspectos que están en tu área de influencia. Para ello, los beneficios de contratar a un coach personal son trabajar en el crecimiento personal, adquirir herramientas y estrategias, buscar tus respuestas mediante la conexión con tu interior y conseguir tus objetivos.

Así que deja de dar vueltas a lo que alguien te hizo y empieza a soltar aquello que te hace daño. Atrévete a pasar página y actúa. Te invito a dejarme en los comentarios tu opinión sobre este artículo. ¡Suscríbete a mi blog!

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